SEXUALIDAD EN LA VEJEZ



Mulligan T. Cambios físicos que afectan la sexualidad en la vejez. Colombia médica. 1998; 29 (4): 1-7




En este artículo se describen los cambios por envejecimiento que influyen sobre el sexo.
El mito que “los ancianos ni están interesados ni son capaces de comprometerse en actividad sexual” está cambiando.

Uno de los aspectos que se tratan son los cambios en el hombre. En el hombre hay una disminución de la líbido y de la rigidez del pene, aumento del estímulo peneano directo para alcanzar la erección, disminuye la fuerza expulsiva eyaculatoria, y se prolonga el período refractario. Sin embargo, la urgencia eyaculatoria disminuye, lo que protege de eyaculación precoz y facilita un coito prolongado. El exceso de alcohol y las enfermedades como hipertensión, diabetes y déficit de vitamina B12 afectan la sensibilidad peneana. La enfermedad vascular es la primera causa de disfunción eréctil, e incluye la enfermedad arterial oclusiva y el escape venoso peneano.

En cuanto a la mujer, la libido disminuye por factores múltiples; si no hay reemplazo hormonal la menopausia produce cambios involutivos en los órganos urogenitales, como atrofia vaginal y disminución de la lubricación, esto es menor en las mujeres sexualmente activas. La capacidad sexual y la sensación en el clítoris permanecen intactas; el orgasmo permanece hasta edad muy avanzada pero es menos explosivo.

Me parece interesante el punto de vista fisiológico que tiene este artículo. Está claro que las relaciones sexuales no se viven ni se sienten con la misma intensidad en la juventud o la vejez. No pienso que sean mejores en la juventud ni peores en la vejez puesto que no lo puedo comprobar aún.

Lo que si que creo es que son necesarias y beneficiosas a cualquier edad.