Los cuidados paliativos no dicen primordialmente relación con los
cuidados institucionales, pero consisten básicamente en una filosofía que se
puede utilizar en diversos contextos e instituciones, es decir, en el domicilio
de la persona, en la institución de salud, en el hospicio o en una unidad
específica destinada exclusivamente para este propósito dentro de la
institución de salud.
Por tradición, fueron considerados como aplicables
exclusivamente en momentos de muerte inminente; sin embargo, estos cuidados se
ofrecen hoy desde el período inicial del curso de una determinada enfermedad
progresiva, avanzada e incurable.
Los cuidados paliativos:
- · Valorizan alcanzar y mantener un nivel óptimo de control del dolor y la administración de los síntomas.
- · Afirman la vida y entienden el morir como proceso normal. Lo que los seres humanos tenemos en común es la realidad inexorable de la muerte.
- · No apresuran ni posponen la muerte; no deben acortar la vida "prematuramente", al igual que las tecnologías de la moderna práctica médica no se aplican para prolongar la vida de forma no natural.
- · Integran aspectos psicológicos y espirituales en los cuidados al paciente.
- · Ofrecen un sistema de apoyo para ayudar a los pacientes a vivir tan activamente como sea posible hasta el momento de su muerte.
- · Ayudan a la familia a ocuparse de la enfermedad del paciente y del duelo.
- · Exigen trabajo en equipo.
- Buscan mejorar la calidad de vida, concepto que
sólo puede ser definido por la persona enferma y que se puede modificar
perceptiblemente en el curso del tiempo.
- · Son aplicables en el período inicial de la enfermedad y concomitantes con sus modificaciones y con las terapias que prolongan la vida.
Pessini
L, Bertachini L. Nuevas perspectivas en cuidados paliativos. Acta Bioethica.
2006; 12(2); 231-242.