Bibliofrafía 4

CUIDADO INFORMAL

Giraldo CI, Franco GM, Stella L, Salazar MO, Tamayo AM.Cuidadores familiares de ancianos:quiénes son y cómo asumen este rol.Rev Fac Nac Salud Pública. 2005; 23 (2)


Las diferentes situaciones de la vida, como la primera infancia, las enfermedades crónicas, los problemas de salud discapacitantes y,en algunas, el envejecimiento, impiden que la misma persona pueda proporcionarse el cuidado para satisfacer sus necesidades,ya sea en forma transitoria o permanente.
En estas situaciones requiere del acompañamiento de otro que lo apoye o le realice las actividades que le permitan lograr su bienestar y máxima funcionalidad. Según sea la situación de salud de cada persona, o debido a aspectos culturales, sociales o económicos, entre otros, el cuidado podrá ser realizado en instituciones especializadas, en centros geriátricos o bien en el hogar. El cuidado en este último se ha denominado como informal o cuidado familiar.

También en la literatura científica se encuentran estudios que señalan la magnitud del cuidado familiar; así, “el 88% del tiempo empleado en el cuidado de la salud es ofrecido como asistencia informal, frente al 12% del tiempo que dedica el sistema formal

El cuidado informal incluye a todas las personas que no pertenecen al sistema formal de servicios y que por una u otra razón atienden necesidades de cuidados de otras personas dependientes y no reciben retribución económica por la ayuda que ofrecen”.También el cuidado familiar, además de incorporar el apoyo o la realización de las actividades cotidianas, se acompaña del afecto.

Es importante tener en cuenta que el cuidador familiar no tiene formación en salud, no recibe remuneración económica y cumple con este papel sin someterse a normas de horario ni de procedimiento,pasan gran parte del día con la persona que cuidan y en muchas ocasiones conviven con ella 

Estas personas, fundamentalmente son mujeres; La mayoría de las cuidadoras eran hijas de la persona que cuidaban, representada en el 64%. También fue considerable el parentesco de hermana, que correspondió al 13%. El 7,7% cuidaba a sus esposos y los parentescos de sobrina, nieta y nuera participaron cada uno con un 5,1%.

Es relevante anotar cómo el 56,3% de las cuidadoras recibían algún apoyo para realizar el cuidado, frente al 43,7% de ellas que no disponía de ayuda en esta tarea. Los apoyos eran
brindados fundamentalmente por la familia, como se observa en el 28,2% de los casos. El sistema formal de salud tenía poca presencia en el apoyo para el cuidado en casa, en tanto
solo el 7,7% de las cuidadoras refirieron este tipo de ayuda.